mis pinceles

17.12.09

Espirales del Parnaso

video


Ya no sé qué escribir.

Si sobre flores, mariposas,

maricones, putas o aceras.

No vivo más de un segundo

en algún lugar del tiempo.

Mis palabras serán pasto

de cajones y olvidos y,

ya no sé si ocultar

que algún día quise ser poeta

o tirarme al horizonte,

a los campos de exterminio

que esconde tu silueta,

alimentar las partituras

que te da mi propia sangre

Ensangrentada de ti.

18.11.09

Tren desde Montpellier

Te vas, Noviembre. Te vas con tus siluetas,
con tu frío, calado en mi cuerpo,
con tus esquemas y suburbios mercantiles.
Te vas con la ignorancia sin papeles
cual retazos de cristales que se esparcen
por mi alma sin dientes.
Te vas, Noviembre. Y no vuelves.

7.11.09

Jerseys deshilachados (y demás cosas del querer)




Te confieso que odio la voz
que cierne sobre mi sombra.
Te confieso que uno de tantos cigarrillos,
que me desvistieron,
me conoce más que tus labios.
Te confieso que no me quieres demasiado.
Te confieso que sólo me abrigas,
querido -Inservible- jersey deshilachado.

Te confieso lo inconfesable, como que
todavía no aprendí a amar
teléfonos descolgados
y horizontes sin sueños
y susurros callados,
como que tu día es mi noche
en estas pupilas suicidas
propensas a un eco lejano,

quizá la voz de mi sombra,
quizá tu recuerdo olvidado.

31.10.09

Carne caducada II

Un cigarro apagado lentamente.
Luces de neón. Escotes sin aceras.
Monjas herejes luchan en la guerra
y se visten de carmín y beben
caudales en sus miradas color miel.
Aves que se despluman al anochecer.
Recuerdos que desahucian la piel.
Nada queda en las esquinas de Babel.

22.10.09

Diario personal de Mesalina

Escribiré un poema una tarde de domingo.
Comenzaré con dos letras, las uniré
a rojo vivo, y plasmaré, verso en verso,
la forma que tiene tu ombligo,
tus dedos, infinitos, tus curvas ausentes,
tus gritos de infiel en pleno delirio
por camas profanas y olores cautivos
que se desprenden
en esta tarde de domingo.

17.10.09

Soneto del solitario

Caladas de humo eterno
En esta habitación sin ventanal,
Sin crepúsculo ni pastizal,
Sin baúl de los recuerdos.

Caladas de grito y averno.
Paisaje difuso en el canal
De agua turbia, duelo y sal,
De amores fríos en invierno.

¡Oh desidia putrefacta
Que te pierdes en ceniceros
Cual escudo desangrado!

El corazón late y se retracta
por el cobijo que le da un suelo
que pierde su olvido anhelado.

29.9.09

Verde hemistiquio de las sombras celestes

No entiendo por qué jamás probé tus labios
tan amargos como una lágrima ausente.
Hacía falta cuervos sin alas surcando tu calle,
sobre monumentos y turistas, sobre maletas
-repletas de olores transparentes-
para aprender a memorizarte y a saber perderte;
no como ahora, que sé que sigues vivo
y los verdes cuervos saborean tu muerte.

27.9.09

Phoenix Barcinonensis

poemas de Ignacio. A Marta.

No quiero ser en tu libro
los versos más bonitos, los más duros,
el premio en tu carrera de poeta.
No quiero ser, jamás, la gran tristeza,
ni el desgarro sublime de tu alcoba,
un no fatal y cíclico,
un imposible,
porque en cada palabra, con su rima,
en cada recoveco del lenguaje,
se esparcirán mis tripas y mi sangre,
un corazón ya roto, rezumante.
No quiero ser "el musa" de un instante.

-
No soy profesor de nada,
vivo de enseñar ensueños,
que me persiguen insomnes
en las noches sin mañana.
Esta tarde, sin embargo,
esta tarde tengo ganas,
de darte lecciones largas
de cosas casi olvidadas.
Dibújame en tu cuerpo cien renglones,
una guía imperdible,
un gran circuito,
deja que saque punta a mi lengua-pluma
y te dicte lento versos vivos,
en un lenguaje ciego pero tierno:
el morse de mis besos en tu cuello.

16.9.09

El susurro que me llega desde la ventana

Tu pelo caía con lentitud sobre mi pecho descubierto.
Abracé tu cintura, tu soledad en forma de cuerpo.

Era de noche. Lo sé porque en la brisa sonaba,
a lo lejos,
un canto a la libertad en forma de tren expreso
que rozó mis pupilas noctámbulas, distraídas
como el pintor al esbozo en movimiento.

De mi pecho escondido brotaba sudor y talento,
fuerza para abrirte, pulirte, esculpirte
de forma necesaria y con atrevimiento.

Quise ser la lágrima que nació de ti, mujer.
Ahora soy un Ángel que voló a ras del suelo
para llevarte conmigo y convertirte en cuerpo

aunque sea por los rincones de tu recuerdo.

14.9.09

Ínfulas

A los poetas que creen ser poetas.
A los pseudo poetas.
A los que visten palabras desnudas
con aires de grandeza.
A los que se creen mejores por gritar
cuatro metáforas al cielo
invocando la ignorancia en libros
que algún día irán a la hoguera.
A los que creen crear sueños
y sólo crean bostezos
en alguna sala de espera.

A los poetas que creen ser poetas
yo les digo:

El ciego ve más allá del horizonte
cuando nota el tacto de la hierba
rozando su piel, que es monte,
en un libro, que es poesía, sin letras.

"Dedicado, con mucho cariño, al señor Fermín Casquete o "Gaviota", como así se hace llamar."

Cu - Pido

Please, please. LLámeme Muerte.
Soy el artista que escribe sus versos,
el reloj que cuelga sobre su cama,
el sonido que desprende la mañana.

Soy la tinta de un periódico de extrema derecha,
el llanto de una madre abrazando a su hija
MUERTA,
el sucio dinero que concluye en manos suicidas,
el grito de una Puta al despertarse deshecha.

Basura que recoge la mierda
en un mundo de arcos sin flecha.

8.9.09

A la capital de las camas profanadas

Cuerpo alargado. Cuerpo transparente.
Cuerpo que recorren mis finos dedos
en curvas suicidas. Sin parábolas.
Sin anestesia caemos desmembrados
en el grito que une dos labios ansiosos.
Sin eufemismos. Un cuerpo que morirá,
tarde o temprano, nunca fue tan eterno.

31.8.09

Brevedad

Fotografía de Albert Lizasoain

Brevedad en el ruido que transporta el aire. A veces creemos volar con una cajetilla de tabaco en el bolsillo llamada soledad. El peso pesa. La vida también. A veces creemos estar enamorados de sombras efímeras. Es como si la lluvia que nos moja el cabello una tarde de domingo tratara de recitar lo nunca escrito por un poeta. La gravedad empieza a caer en nuestros cuerpos y pesamos más de lo que podemos pesar. Y ahí nos derrumbamos. Es como si el silencio no cesara de hacer ruido con un martillo persistente y sin finalidad alguna. Tratamos de creernos fuertes cuando en cada poro de nuestra piel resuena una melodía con olor a nostalgia.
A veces creemos que esto es demasiado difícil para nosotros. Sólo somos una partícula a oscuras que abrió fugazmente los ojos; aunque solamos pedir deseos a estrellas, también fugaces, que no nos concedan.

21.8.09

Traspiés en la orilla del mar

El amor es un racimo de uvas negras.
Un labio superior a pleno grito.
Un labio inferior a grito pleno.
Un dedo señalando miles de fronteras.

Una gota de agua en el momento preciso.
El amor es desnudarte con versos.

19.8.09

Olor a mierda

"A políticos corruptos y demás olores indeseables"

Esperen a que se nos deshagan los pulmones
Y nos deshinchen picos de cuervos asfaltados
Y nos deshilachen bancos con puertas sin salida
Y nos desmonten sus abrazos asfixiantes
Y las tumbas amontonadas nos desmientan
Que el olor inacabado que desprende el suburbio
A veces no espera tanto como ustedes.

15.8.09

Nota mental

"Cumpleaños feliz. Cumpleaños feliz. Me deseo a mí misma cumpleaños feliz" (canción dedicada a mis 20 estrenaditos).

Me colma de nuevo
La mirada del transeúnte.
Penetrante. Lasciva. Venidera.
Me pierden los enjambres,
La muchedumbre gris y triste,
El sol calenturiento,
La sábana sin el roce
De tu aliento,

Las bocas repletas de alpiste.
Me desmayo en el reloj
impaciente
Que cuelga de mi ceguera.
¡Que pa' eso cumplí los veinte!

13.8.09

Cero

Carmín que roza tu labio enfermizo.
Calor en inviernos inolvidables.
Sudor en agostos invernaderos.
Papel lleno de versos, mi muso.
Papel sin huecos,
Como tu piel, llena de besos.
Trenes que no alcanzan estaciones.
Siluetas que no entienden
De reflejos.
Uno. Dos. Cero.
Escóndete en mis huecos.
Arrástrate serpentinamente.
Colma de lujuria mis delirios,
mis deseos.
Conviérteme en cenizas.
Que la Muerte es un orgasmo.

9.8.09

Es difícil ser feliz una tarde

A Gloria Fuertes, mi querida poeta.

Vuelve el recostado Dionisio
A envolverla de embriaguez.
En esta noche que atraviesa
Los destellos de su tumba,
De su piel.
Canciones de sabiduría
Para hombres sencillos
- como usted decía-
No hay lana en el ovillo,
Ni gato que maúlle
Indistinto a su fin.
- Que son siete las vidas
Que tal vez poseen.
Que son siete las muertes...
¡Que no se creen! -
Pero su poesía guarda
una inmortalidad
cosechada por su hiel:
el suburbio del pueblo,
la guerra, el hambre,
la muerte, la vida,
la fidelidad de lo infiel.
¡Qué duro haber descubierto
sola, MUY SOLA,
lo dulce que es la miel!

7.8.09

Susurros de monasterio

Atrápate en este cuerpo inacabado,
en esta piel que se deshace entre lienzos.
Atrápate en carne y movimiento,
en gotas de sudor, en purgatorio profanado.
Atrápate en mí muy atrapado.

6.8.09

Versos del cigarro II

"humos que desolan pulmones
páramos secos donde residir relajados
por la nicotina de vivir".
Juanra Cuchi

Sola. Atormentada por nadie.
Sola. Tocando un solo
de piano con las vísceras
de mi silueta solitaria.
Sola. Esperando a nadie.
Callando lo que no sé decir,
escupiendo lo que nunca dije.
Sola. Más bien mal acompañada.
Que la soledad más triste
es atraparme en una calada.

4.8.09

Sombra de litigio (AUTOBIO)





Tengo la cabeza repleta de sueños.
Y las piernas hinchadas de pasar
Horas y horas en establecimientos
soportando des-humanos hambrientos.

Tengo maquillaje por casa.
Un pinta labios para mi novio,
-más bien mi holograma-
Para que cuando venga
Danzando en autobuses lejanos
La vida sea más sencilla
Y lo real demasiado extraño.

Tengo los pies apoyados
En ramas finas de terciopelo.
Malabarista de otras caras
-más bien de espectros-.

Un cigarro siempre encendido.
Una gota de sangre que coagula.
Una botella de agua caliente.
Una habitación siempre a oscuras.

29.7.09

Radiación en sufrimiento

Sufre el ruido cuando alguien le grita.
Sufre el grito cuando se siente mudo.
El mudo cuando escucha sus palabras.
Las palabras cuando no matan.
Sufre la matanza cuando no cautiva.
Lo cautivo cuando no se siente preso.
El preso cuando se siente libre.
Sufre el libre cuando se descalza.
Sufro yo. Cuando no sufro por nada.
Sufre la nada cuando no me dice nada...

IRA

Rabia congelada
Grisácea
Putrefacta
Irascible
Como la piel
Que deshojas.
Mala sangre
Del desvenado.
Regocijo
Desvelado.
Suerte sin tenerla
En cada puñal
Desbocado
De ira.

24.7.09

Bostezo

Picture of Moisé (www.vasopato.com)


Los días pasan

transitando.

Milésimas
de segundos
en el gris

de mi mirada.

Esa es la esperanza

que veo

en cada sombra
que atardece,

en cada sombra
que sobra.
En cada
suspiro irreal,

estupor de Bostezo

23.7.09

Pablo



"Pablo era un pájaro emigrado
De un destello grande y efímero,
Como la sonrisa que, a veces,
Esbozaba sutilmente cupido.

Pablo era una pizca de grito,
De recuerdo y olvido.
Pablo era un diamante perdido.

Veía atardeceres volando
Bajo el triste suicidio
De dos siluetas naciendo
En un vientre prohibido.

Era el trazo esbozado
De un pintor malherido.

Pablo era el “caminante
Sin camino”.

Un lector sin libros,
Un revuelo de alas
Sin alas ni destino.

Pero
Pablo cogerá las maletas
Una noche de gemidos.
Y volverá a volar
Sobre el mar bravío,
Recorriendo tempestades,
Levantando los vestidos
De musas con voz errante
Y puertas sin pestillo".

9.7.09

Rencor


El que se ríe de los poetas
No entiende de sueños.
El que se ríe de los poetas
No entiende de versos
- tampoco de besos -
No cree en atardeceres,
Ni se estremece
Mientras la palabra lo mece
En las cunas más ardientes.
El que se ríe de los poetas
No conocerá el delirio.
Será un infeliz
Rodeado del silencio
que transporta ruidos
hacia el país
Del rebaño clandestino.

El que se ríe de los poetas
Morirá sin haber nacido.

Impluvium

Un agujero,
un pozo atado al suelo.
Sólo caen sobre mí
gotas de lluvia ajena.
Y me llenan de pena.

Eso es lo que me rodea.
Sanguinarios borrachos
de sed eterna.
Me vacían. Me secan.
Me resecan.

Pero caerá un día granizo
y me dará fuerzas.
Congelaré el hábito,
alejaré la mierda,
¡castigaré a mi amo

con un grito de guerra!
Pero el sol me calienta.
Volveré a ser agua ajena.
Volverán a beberme
los que jamás me impregnan,

volveré a contar las horas
y una tarde de domingo
volveré a morir de vieja.
Volveré a ser un agujero
lleno de grietas.

1.7.09

Besos de Junio

Te echo de menos.
Es lo único que se me ocurre
Entre tanta inocurrencia.
Me he perdido.
Me he ido desmembrando
Mientras me alejaba
De lo único que me sostenía.
De ti. De ti. De tu aroma.

Y cierro los ojos.
Y la noche me acaricia.
Y la brisa trae
Esos besos de junio
Que se agolpan
En los ventanales
Ahora que llueve.
Ahora las lágrimas rebosan
Recuerdos de felicidad
Y la tormenta se convierte
En gemidos, en orgasmos
Vespertinos. Como tú.
Como esos dedos que acarician
A lo lejos mi silueta
Ahora que duermo.

Ahora que duermo,
Te echo de menos.
Es la única inocurrencia
Que se me ocurre
Ahora que duermo.

Autobio a los diecinueve




Aves de estrellas funestas.
Oigo acompasados los encuentros.
Tiembla la soledad en la lluvia.
Ya no hay barcos que conmuevan.
Ya no hay peces que amenen las calles.
Hoy soy yo el anti-holograma,
el estúpido político sin oratoria,
el espectador de alas eternas,
el grito famoso del cuadro
-simbolista, expresionista-
mercader de atardeceres,

libro interminable que leo
desde hace ya diecinueve años.

28.6.09

Panta Rhei

Sólo dejaste un vestido,
un diccionario de latín,
un recuerdo perdido.
Y un abrazo muerto
de frío, y un aroma
que se impregna
bajo el triste hastío
de versos que te nombran,
tal vez, porque
te fuiste fluyendo.
Tal vez porque
fuiste parte de un río,
una gota de agua,
un momento suspiro.

24.6.09

Barcelona es un nombre de puta

Los sueños decaen en decadencia.
Y agolpados se sucumben
donde la gravedad los lleva,
junto a las notas sordas
de la partitura que domina
este mundo sin melodía,
sin silencio, sin canciones.

Ahora la tenue luz se apaga.
Ahora las putas se visten
de carmín corrompible, profanado,
hacia la desnudez
de un abrazo no deseado.

Más tarde le lloran al suicidio
tejiendo su piel con moratones
Y con tres euros de propina
compran tiritas, buscan condones,
aunque nazca el arco iris un día
y se arropen en sus colores.

Miradas a la memoria


Primer dvd videoarte publicado por Iban Barbero.
Poema: Marta Sánchez.
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Nací en sus manantiales
En las hojas de papel
Que hoy me envejecen.

Crecí sucumbiendo río abajo
Y en las gotas de su piel
La observo cristalina.

Soy la mirada antigua
Vespertina de amaneceres.
Soy el cielo enmudecido
De mis gritos tras la puerta.

Allí, donde nació la nocturnidad
De paisajes transparentes,
Transeúntes sin camino
(Caladas de aire abstracto
en alas y suspiros).

Nací en sus manantiales
En los colores de su manto
Tan celeste como el río.

Y muero al apagarme
Leyendo horizontes
Que se pierden clandestinos.


"Dedicado a mi gran amigo Iban...¡Gracias por esta oportunidad!"

21.6.09

Azul de invernadero

Llegó la hora de cruzar los brazos,
De sentir que a veces uno asiente
Impregnándose de lo inexistente.

Llegó la hora de un hasta luego.
Un hartazgo en muchedumbre
Clandestino, incandescente.

Sin ti. Sin ti todo anochece,
Todo pierde su esencia,
Todo se va desmembrando
En luces casi inaparentes.

Me viste el cálido abrazo
De un momento invernadero.
Eso es. Invierno es lo que sienten
Mis pupilas lacrimógenas,
Dilatadas, impacientes.

Vuelvo a ver un paisaje
Desde esta carretera
-tal vez tu alargado cuerpo-
Que se aleja de ti,
Cada vez más, y bien lejos

Vuelvo a ver tu mirada
Entre el mar y el cielo
Y las olas traen tu olvido
Y la lluvia tu recuerdo.

Y yo…

¿Y yo?

Cierro los ojos solitarios
y abro los sueños transparentes:

Llegó la hora de volver a verte.

10.6.09

Anònim carrer de Barcelona




Es tarde. Ya no se componen melodías.
Ni siquiera cuando dos piernas se abren.
Es tarde. Demasiado tarde. Ya anochece.
Transita el desechado juego carnal
de dos amantes imprevistos,
el alma efímera de unos labios
se esparce por bucales precipicios,
y el alcohólico enamorado de farolas
bebe fragancias envueltas en gritos.

Es tarde. Casi de noche.
Y ahora amanece.

8.6.09

Insípidamente insípida

Museu d'Art Nacional de Catalunya (MNAC) MAN RAY

En mí, en mí, en mí
mis suburbios transitan
agolpados en las luces
parpadeantes del sentir.
En mí los abortos me gritan,
los abuelos pierden dientes
y las moscas revolotean
por mi gran mierda infeliz.
En mí, en mí, en mí.

Versos del cigarro

Llora el pie izquierdo
de un mutilado guerrillero
que luchó por su país.

Llora la lágrima ausente
del bebé que nunca nació
en mi carne aún caducada.

Llora el niño ya anciano
al recordar esa infancia-cometa
que un día voló.

¡Llora, llora, llora!
Llora el recuerdo olvidado,
el suspiro del muerto,
la tesis doctoral
de mi cigarro
siempre encendido.

Llora mi cenicero.
Ese esbozo de filosofía
que sí me conoce.

Inmortal

Tantas veces dependiendo
del verso indescriptible,
de la gota que no llega
a colmar el vaso,
-Tal vez tu beso-
del creer que un príncipe
poético y loco absurdo
me independiza.
¡Tantas veces!

Y me despierto,
Y me dicen las manos
intranquilas
que soy antimonárquica
y en príncipes no se sueña
-en ángeles tampoco-
que el ruido no cesa
si no cesa el recuerdo,
que en mi alma escéptica
se esconde una fe ínfima,
una fe que sueña,
una fe que después de todo
nunca dejó de soñar,
nunca. Nunca.

Monja de clausura y de poesía.
Feligresa felina de un Dios
que me traerá versos
algún día,
cuando no dependa del tiempo.

7.6.09

Poésie et photografie




Fotografías: Iban Barbero Álvarez


"Escribo con imágenes lo que la gente no puede leer"
Iban Barbero

Hemos naufragado distintos, atravesados por la brisa que nos guió la barca.


Nos dispersamos, nos caemos desde el cielo en una ciudad llena de variedad, llena de nosotros mismos.



Callejuelas de sangre corrían por nuestros cuerpos, por nuestras venas y ojos, por nuestros pies. En callejuelas vi mi rostro, te vi a ti.

Tú, pegabas caladas para seguir sobreviviendo. Tú, te sentabas en la calle a esperar otro golpe de brisa que te rescatara de un nuevo naufragio...La soledad.




Yo simplemente te seguía esperando, petrificada. Los años no pasan si tus desilusiones se visten de calendario.




Sin calendario, sin naufragios, sin distraernos del jolgorio vespertino, seguimos descalzos por una vida que no nos espera. Tantos años agolpada en tus gemidos...por fin nos vamos de nuevo al mar para naufragar, ¡esta vez en la misma barca! ¡Esta vez juntos!



Esta vez...juntos.

22.5.09

Efímero




Libres, ellos acaban de nacer bajo una sábana efímera.

Ella, se sienta en la cúspide de la nocturnidad. A ella le absorbe la noche, le absorben los sueños, los delirios, las psicofonías melancólicas del crepúsculo moribundo.

Él, la bebe y mientras la disipa. Él la descongela. Es un enjambre solitario, un percance de la vida, un suspiro, un llanto amamantado por miles de instantes sonrientes.

La escena sigue su curso. El tiempo no consume los abrazos vespertinos, las caricias de consuelo, las miradas de deshielo. Todo crece y todo se destruye en esta cama profanada tantas veces, pero virgen en su esencia. Un lamento. Se oye un lamento. Como un quejido. Resuenan las bocas tapadas y las cuerdas vocales siguen su curso, junto a la escena privilegiada y transitoria de una enfermedad que les envuelve.

Él, ciego de besos, recorre sus caricias; mientras, ella alejada del mundo indescriptible, brota de la tierra seca y estéril. Es una simple gota de sudor la que la empapa de versos.
Él no conoce gemido innecesario y se pregunta si los pájaros se suicidan tirándose desde acantilados, si el silencio es lo que hace hablar a un sordomudo, si el destino se inventó gracias a un ciego de besos, como él.
Las manos vibran al desdén de la fragancia de la brisa.
Es la cúspide de la nocturnidad lo único que sobrepasa a los amantes.

Ella vuelve. Él se queda. Ellos gritan y lloran en silencio. Ellos se dicen adiós con la mirada. Ellos se mueren por dentro.

13.5.09

Corazón a media tarde

Fotografía de Iban Barbero

Es una tarde incompleta,
una media tarde.
Los pájaros se posan en el viento
con sutiles melodías
que el atardecer compone
bajo panópticos recuerdos.

Es una tarde incompleta,
una media tarde.
Atardece en mi piel
y se eleva la brisa,
y yo me sucumbo,
cabizbaja y sin remedio.

Todo me recuerda al olvido
y el olvido sólo hace que recordarme
recuerdos. Miles de recuerdos.

Tengo el corazón a media tarde.
Esta noche me explota.


5.5.09

Cáustico

En el amanecer de los tiempos,
-cuando sólo existía oscuridad y transparencia-
las profundidades del abismo infinito
colmaban los pechos de ruinas amontonadas
mientras el tiempo reforzaba los vínculos
de un secuestro errante, efímero y pasajero.

Mas la putrefacción que imperaba en el caos
convirtió lo inexpugnable en nostalgia de viajero:

Tu mirada, mi sutil enjambre de silencios
en este mundo lleno de ruido;
sólo con acariciar tu fragancia duradera
me sucumbo eternamente
y me visto con la desnudez que transporta el aire
un aire que me sirve para respirarte
para que las palabras resuenen
tanto como los gemidos que nos esperan.
Y el mundo inservible ahora me reclama
y corro, y me absorben lentamente tus sueños.

Quiero escribir un verso jamás escrito,
un verso que jamás escribiré,
no existen versos tan bellos
como los que tocarán la punta de mis dedos
el día en que todo sea gris
y tu y yo sólo sombras encendidas
lejos del caos, lejos de ruinas y abismos infinitos,
lejos de amaneceres. Más cerca de ti.

25.4.09

Días de lluvia como este

Infinita, veo tu alma infinita,
un alma que no soportas
en días de lluvia como este.

Mientras llueve en mi mirada,
tú vuelas,
y te posas en sus lágrimas,
perfilando los párpados
cansados de tanto soportar
días de lluvia como este.

Y de tanto llover nos mojamos,
y profanamos el silencio que hay
entre dos gotas de agua...
Sigue Ángel, alma callada,
que te llevo soñando hace años
y aún no quiero despertar.

16.4.09

Laberinto




Observas la mirada errante
del suicidio colectivo
que arrastra la muchedumbre
por las calles del hastío
fecundando atardeceres
que se pierden clandestinos
en el agua que se vierte
bajo tus ojos tardíos
cuando pierde la locura
ese anciano recién nacido
que esconde tu cordura
detrás de algún delirio.


Y yo, pierdo el pánico
mientras ganan los gemidos
en este laberinto que soporta
un huracán explosivo.

13.4.09

A mi muñeco hinchable

Supongo que ahora estarás
acariciando edenes infinitos.
Y que te esconderás bajo las sábanas
para que mis lágrimas no te mojen.
Pero el aroma se evapora
como una lágrima entre sonrisas;
y yo supongo que ahora
estaré riendo...

12.4.09

Desencuentros conmigo misma

Sólo pasan borrachos por mi calle,

esa calle que es mía,

por mi tranquilidad, por mi silencio;
mientras emerge la olor a nostalgia
desde unas botellas casi vacías, pero

llenas de cartas para el horizonte,
llenas de versos que se olvidan
llenas de tristeza amarga e intranquila

como algún mar no demasiado quieto.

Flotan las botellas en el agua,
y los versos, y los sueños;
y yo, me voy engendrando
en el vientre amargo de una piel
no demasiado quieta,
no demasiado.
Tal vez demasiado inquieta,
Como el frío que me abrasa
En esta noche vespertina,

donde un grito me silencia
y un silencio me grita.

2.4.09

Envoltura

Tengo ganas de envolverme


en alguna piel olvidada;

en caricias que desborda un tiempo

de carencias y fuego en abordaje

transparente, en sutil silencio


como una lágrima en el agua,

como las ganas que ahora tengo

de no querer hacer fragua

y transportarme en movimiento

a mil calles deshojadas,

perdidas

en la paciencia del que espera;

como ese sueño en el que sueño

que el insomnio me quiere atrapada,

como esa melodía que resuena

en mi sordera más escuchada.

28.3.09

Tome asiento

Fotografía de Albert Lizasoain



A veces me invade la lágrima ausente

de un cenicero que se desborda

por tantos versos sin escribir.

27.3.09

Gris

Photo of Moisé (www.vasopato.com)



Toca las teclas un piano a mil quilómetros de ti,
y unos niños juegan en el parque
y un abuelo sonríe al ver su nieto recién nacido
y unas voces gimen en alguna cama profanada
y una mujer bebe un libro, leyendo café
y dos adolescentes pasean de la mano,
inventando sueños que jamás se cumplirán...
Mientras una brisa mueve mi cabello,
te escribo desde la parálisis sentimental,
desde la huella que transita levemente
por los secuestros de este viento que nunca fue tuyo.

Te escribo desde la otra frontera,
para recordar que tú no tienes lágrimas,
aunque llores por la ignorancia
de aquel que se atreve a ser feliz.


"Dedicado a los señores gobernantes de este mundo...Para felicitarles por hacer que tantas muertes inhumanas no se hagan saber, haciéndonos felices gracias a la ignorancia que nos imponen, creando una sociedad cada vez más corrupta"

24.2.09

Sara

"Si no saben volar, pierden el tiempo conmigo"
El lado oscuro del corazón

Se acabó eso de escupir cada noche
el verso que me sobra.
Aunque la locura sea la fragancia
que nos envuelve,
y nuestros gemidos espejos
de una brisa que nos libera.

Golpeo tu atardecer inacabado,
etiqueto tu piel con mis besos,
te nombro silenciosa en lo profano,
y aun así te voy a olvidar.

Me he vendido efímera a lo lejos
por si el ruido te atormentaba,
y nuestros espejos se han roto
por gritar versos que me faltaban.

Hoy ya no te necesito;
tal vez, tampoco mañana.

Puede que un día regrese volando
y tú ya hayas perdido las alas...

Paloma callejera

Fotografía de Iban Barbero



¿En qué piensan las palomas
cuando taquicárdicas alzan su vuelo?
¿En su mirada efervescente
Guardan recuerdos?
Las veo y me leo.
Yo era pequeña y envidiaba
Sus alas, su libertad, su ceguera…
Mientras perdía los pies corriendo
Tras ellas, y nunca las alcanzaba.
Qué pensarán de mí, cuando me ven
Sin alas, sin libertad, sin ceguera…
Cuando las envidio y las encuentro
En cada callejón, comiendo mierda ajena,
Escupiendo gritos de dolor,
mostrando desde el suelo su efimeridad,
Y en lo alto su eterna transparencia.
Qué duro ser paloma callejera,
Y volar, enseñando a los humanos
Que jamás seremos como ellas.
Aunque muramos en atardeceres
Y comamos de mierda ajena.

19.2.09

Invierno

Fotografía de Albert Lizasoain



Hoy me transita el cuerpo por las calles.
Voy fumando, por el camino,
una hoja otoñal que lentamente me consume.
Mis pies se sucumben en huecos inexistentes,
en la lucha incesante para abrir esa puerta lejana,
que me espera. Y cuanto más me acerco,
menos me queda; y pienso que la muerte
va envejeciendo hacia un olvido
(ahí es donde te resguardo)
incesante que me libera, que me calla
y me hace gritar sin eco;
como si en su mano me guardase eterna.
Y poco después, cuando la abre, mis gritos desesperan,
y se disipan otoñales…convirtiéndome en esa hoja
que me consume, que me asfixia en la miseria.

Invierno. Así me llaman.

24.1.09

des-Muda

Fotografía de Iban Barbero

Puedo partir en dos
un verso profundo

Puedo partir en mitades
(Desiguales)
la inexistencia de mi mundo

Puedo partir sonrisas
esbozadas en mi reflejo

Lo único que no puedo
hacer, es com-partir-me


Sólo soy
un GRITO

(sin eco)