mis pinceles

19.1.10

Hastío

Yo tenía una amiga

Que se llamaba Soledad.

Se pasaba todo el día

Enterrando muertos y sombras,

Sobras de la indiscreción,

Soledades de liturgia.

Y una noche demasiado oscura

Rodó por la escalera y cayó

En el hastío de la lágrima,

Suturó versos con sangre,

Envidia a carne viva,

Y mi amiga Soledad

Se fue. Y ahora estoy sola.

1 comentario:

  1. Para que quieres esas amigas?
    Me agrada leerte,
    no sabes cuanto.

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